Parábola del Buen Samaritano: ¿Aceite y vino? o ¿vino y aceite?

Parábola del Buen Samaritano: Otros detalles que pasan desapercibidos

Algunos detalles de la parábola en sí: Parábola del samaritano (Lc 10, 25-37)

  • Sobre el sacerdote y el levita: sólo observar que tendrían sólidas razones para no pararse con el herido, pero que mil sólidas razones ante Dios equivalen a estar equivocado.
  • Sobre el samaritano: Al llegar a este punto en el desarrollo de la historia, era de esperar, lógicamente, que entrara en acción, después del sacerdote y el levita, el laico judío. En cambio, Jesús presenta a un tipo poco recomendable, un cismático, un individuo despreciado y rechazado por los judíos.
Dice la parábola : "se agachó", "cuidó". Esos son los elementos de la caridad cristiana. 
Es decir, no sólo no hacer mal a otro, ni hacer el bien que a mí me gustaría que me hiciesen (eso ya lo hacían los judíos). La caridad enseñada por Jesús busca hacer el bien que el otro querría que le hicieran.

Otro detalle: La petición que le hace al posadero 

Esta petición refleja otro elemento de la caridad cristiana: Continuidad en el tiempo.

Porque hay un tipo de caridad impulsiva común a todos los hombres, que brota repentinamente. Hay mucho entusiasmo epidérmico, gestos quizás espectaculares pero después falta la iniciativa para asegurar un servicio continuado. La caridad cristiana se compromete con el otro mientras le haga falta.

¿Aceite y vino? o ¿vino y aceite?

¿Atendió bien al herido el samaritano?
Si se analiza con detenimiento los gestos del samaritano se puede apreciar que son gestos torpes. En efecto, “vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino…”. No se hace así: primero se echa el vino (o, mejor, vinagre), para desinfectar, y después el aceite, para aliviar el dolor. Eso lo sabía toda la gente la época. Jesús lo hace a conciencia. Con este detalle, lo que señala es que hay que actuar aunque nos equivoquemos.

Espero que os haya gustado. 

Comentarios

  1. Dios le bendiga. Prácticamente el samaritano hizo bien en untarle estos productos a lo que era llevado al mesón; ya que, es probable que la mayoría de los viajeros andarán con estos productos en cantidades pequeñas para utilizarlos como especie de primeros auxilios.

    El vino era antiséptico (lo cual significa que es un método que consiste en combatir o prevenir los padecimientos infecciosos destruyendo los microbios que los causan).

    El aceite ayudaba a mitigar (suavizar algo riguroso o áspero) y sanar las heridas.

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