¿Sabías que Europa le debe su identidad al cristianismo?



Europa le debe su identidad al cristianismo. ¿Por qué ?


El Imperio Romano estaba constituido por una amalgama de pueblos cada uno con su idiosincrasia, lengua, religión, dioses y costumbres propias. No había identidad cultural. El vínculo de unidad política lo daba el imperio.

La relajación moral dentro del imperio fue originando la decadencia progresiva de éste. Las crisis económicas no se hicieron esperar* y quienes pagaban las consecuencias era el pueblo. Se comenzó a producir desestabilización política y social.

La dejadez de las funciones que le correspondían al imperio como la asistencia a las victimas de hambrunas por la sequía o a la población afectada por epidemias hizo que la Iglesia, que estaba siendo perseguida, comenzara a dar respuesta para asistir a tal cantidad de necesitados. Y ayudaba tanto a paganos como a cristianos. Comenzó a idear e implementar planes de asistencia para aliviar la situación de esas personas. Son los Obispos como pastores, en vez de los políticos, los que dan respuesta para asistir y abastecer a la población. Conforme iba decayendo la estructura del imperio se incrementaba la de Iglesia porque tuvo que ir asumiendo funciones en favor de la gente que el estado no cubría. 

En el siglo V ya no hay nada de estructura social del imperio sino que la Iglesia la había asumido. La única estructura que daba conexión al imperio es la Iglesia católica. Con la invasión bárbara cae el último emperador del Imperio Romano. Cuando el imperio cae y se fractura, lo único que da unidad es la religión cristiana. El cristianismo se había convertido en la seña de identidad de los miembros del antiguo Imperio Romano. 

La fe cristiana comienza a configurar la identidad de los pueblos europeos que tienen un contenido de fe y unos valores comunes, que hacen que las acciones de los habitantes sean similares. Esta identidad empieza a surgir propiamente en los siglos III y IV y se consolidó con la caída del Imperio en la incipiente Europa medieval.







*Las crisis económicas son síntoma de decadencia